
Iban a ser doscientas, pero ya es treintayuno y aunque no logramos la meta, no estuvimos tan lejos y más allá de los números, no hay razón para dejar de seguir tirando la red.
- Adios dosmildiez.

Porque tenemos claro que cuando se cierra una puerta, tendremos miles de ventanas que nos llenarán de aire, que podremos abrir otras puertas y incluso, podremos crear otras nuevas. Porque aunque las luciernagas se vayan del desierto al campo, siempre llevan con ella su luz. Y porque los duendes existen en todo todo el mundo.
A veces pienso y voy llegando a la misma idea. Nos complicamos solos. La vida más bien es simple. Es decir, ser feliz no es tan difícil. Pues la vida, la vida es buena. De alguna forma, cuando nacemos, caemos a un río, el río de la vida, y aunque el agua corre y corre, es más bien el tiempo y las cosas no son tan complejas, pues a final de cuentas sólo se hace escándalo si nos ponemos a chapotear y desparramar agua por todos lados. Porque hasta las tormentas causan menos salpicaduras de las que nosotros mismo podemos hacer cuando nos sentimos ahogados.


Dos de la mañana con ocho minutos. Nueva entrada y apretamos play a la canción de aquella película. Dos de la mañana y nueve minutos. tenemos muchas cosas que ordenar antes de poder irnos a dormir y aun muchas muchas más antes de que termine el año, pero la presión ya es bastante. No son aun las dos con diez y ya lo son y ahora la canción comienza a terminar y el final se hace más cercano y el reloj que gira ya no se ve porque es análogo, mas a final de cuentas, todo sabemos que el tiempo pasa y pasa y más al final aun, nunca se devuelve y simplemente se sepulta. Dos de la mañana más once minutos. La canción ya no duda en acabarse y tiene un poco de razón, in anyone else but you. Dos con doce y ya se acabó la canción y así esperemos que no nos caiga encima el tiempo y se nos acabé la vida.

Porque estamos más perdidos que en Tokio. Porque seguramente todo quiere explotar dentro. Porque los colores siguen ahí, pero no es eso. Porque ya no sabemos si queremos estar o es mejor desaparecer bien lejos. Porque queremos verlo y no verlo. Porque la música ya nos llega mucho más adentro. Porque son vacaciones y está todo el tiempo para pensar, entonces mejor dormimos. Porque hay que escapar, porque hay que correr, porque no queremos creer, porque no queremos. Porque de seguro lo mejor sería encontrarnos con un ponny que corriera según la teoría del caos por nuestros sueños.
Necesitas del otro. Es eso.
- ¿Vas a aparecer? - dejó la pausa. - Realmente me gustaría que aparecieras. O acaso no te has preguntado por qué no estoy. No puede ser que esta vez me toque a mi.. ?
Quiero dormirme, así como en la tarde; poner la música fuerte, que se pierda un poco todo, que se nuble la vista, se cierren los ojos, se junte el calor y dormirme. Quiero dormir y que se vaya todo. Desaparecer un rato.